Sexismo y lenguaje

La RAE ha publicado un texto exponiendo su postura frente al supuesto sexismo lingüístico que ciertas prácticas conllevan y la visibilidad de la mujer. Firmado por Ignacio del Bosque y otros 25 académicos de la lengua, «Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer» arremete contra una serie de guías de lenguaje no sexista elaboradas por universidades, comunidades autónomas, ayuntamientos, UGT, CCOO y el Ministerio de Igualdad. En estas guías se pone especial énfasis en no hacer uso del genérico masculino en expresiones o términos que hagan referencia a ambos sexos.

En el texto de Ignacio Bosque, la RAE parte de que existe discriminación de la mujer, que hay comportamientos verbales sexistas y que es necesario extender la igualdad social de hombres y mujeres, sí, pero quiere dejar claro que todas esas prácticas que estas guías quieren imponer y que nos obligan a decir ciudadanos y ciudadanas en vez de ciudadanosprofesorado en vez de profesoresquienes juegan al fútbol en vez de los futbolistas no tienen sentido y atentan contra el propio lenguaje. Los académicos señalan que, en caso de seguir estas directrices, sería imposible llevar a cabo una comunicación efectiva.

El sexismo verbal existe, expone la RAE en las palabras de Ignacio Bosque, y pone como ejemplo expresiones como Hasta los acontecimientos más importantes de nuestra vida, como elegir nuestra esposa o nuestra carrera o Los ingleses prefieren el té al café, como prefieren las mujeres rubias a las morenas, pero no en frases como Todos los que vivimos en una ciudad grande.

Este texto nos trae a la memoria el revuelo que hace meses provocó la consejera de educación del Principado de Asturias, Ana Isabel Álvarez González, al decretar como oficial el uso del masculino genérico para los centros docentes asturianos…

En el texto de la RAE, además, los académicos se muestran en desacuerdo ante el hecho de que se marquen normas lingüísticas sin haber consultado de ninguna manera a los profesionales, esto es, a los lingüistas. Se sorprende Ignacio Bosque en «Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer» ante los que argumentan que estas normas serían de aplicación únicamente en textos y discursos oficiales, no en el lenguaje coloquial, defendiendo la cercanía necesaria entre las grandes instituciones y los ciudadanos, que planteamientos como este parecen querer eliminar.

Casi al final del texto leemos: «Llama la atención el que sean tantas las personas que creen que los significados de las palabras se deciden en asambleas de notables, y que se negocian y se promulgan como las leyes. Parecen pensar que el sistema lingüístico es una especie de código civil o de la circulación.» En un curioso juego dialéctico, devuelve Bosque la crítica que a menudo se hace a la RAE de dictar normas y reformas del lenguaje ajenas a la realidad. Y, en esta ocasión, le damos la razón del todo… Que organismos públicos de comunidades autónomas, ayuntamientos y sindicatos quieran marcar nuestros modos de hablar no nos parece lo más apropiado, desde luego.

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