Escribir con IA: un problema y una propuesta para 2026

La inteligencia artificial ya no es solamente una herramienta para generar textos. Cada vez más, empieza a ocupar distintos lugares dentro del proceso de escritura: ayuda a buscar ideas, ordenar información, encontrar alternativas, revisar un borrador o adaptar un mensaje a distintos lectores.

Eso está produciendo un cambio interesante. La pregunta ya no es solamente si usamos IA para escribir, sino cómo estamos empezando a escribir cuando sabemos que podemos recurrir a ella.

El texto centauro

¿Recuerdan la clásica anécdota de Kasparov y el ajedrez centauro?
La hago corta: luego de perder el histórico duelo de 1997 contra Deep Blue (primera vez que una la supercomputadora vencía a un gran campeón en un torneo), Garry Kasparov propuso jugar un “ajedrez centauro” (mitad humano, mitad máquina), donde el humano aporta la intuición y la estrategia a largo plazo mientras se asiste con la fuerza de cálculo de la computadora. En esas partidas no ganaba ni el mejor humano, ni la mejor máquina sino los mejores equipos.

Cuando aparecieron los chats con IA tímidamente le delegábamos tareas: “escribí un mail para” o “redactá un informe sobre”. El resultado —al principio sorprendente— enseguida pasó a ser previsible.

Hoy, a casi 5 años de eso, estamos descubriendo que los resultados de calidad vienen de hacer un gran equipo con nuestro LLM. Dialogar y “pelotear” ideas con un par y no encargarle cosas a un empleado. Escribir textos centauros con el estilo de ese equipo.

Si no empezamos ya mismo a trabajar en la compatibilidad de nuestra red neuronal biológica con la red neuronal artificial de esa plataforma que pagamos mes a mes estaremos desperdiciando tiempo y talento.

En 2026 seguir pidiéndole a un agente genérico que no “redacte cosas” y copipegarlas nos pone en riesgo. Pero ya no “de plagio” (la gran preocupación actual de los ámbitos académicos) sino de ser tan parecidos entre nosotros en la “perfección” que terminamos siendo aburridos e intrascendentes. El año pasado, el diccionario Merriam-Webster incorporó la entrada slop cuya definición es “digital content of low quality that is produced usually in quantity by means of artificial intelligence“, básicamente “basura digital generada masivamente por usuarios más boludos que la IA” (Lasciate a quel traduttore traditore!).

Armen buenos equipos y aporten contenidos personales, razonados y de calidad.

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